viernes, 9 de septiembre de 2022

1046 jóvenes, 205 familias y un sueño cumplido en 2021

 ODS 17: Alianzas para lograr los objetivos

Aurora Pérez Bañares, presidenta de Fundación Pioneros

A finales de julio publicamos con orgullo los buenos datos de Fundación Pioneros durante el pasado año 2021. Unos números que reflejan el buen hacer del equipo profesional y del voluntariado; de quienes integramos el patronato; y también de la colaboración de la sociedad y del apoyo de nuestras instituciones.

Durante el año 2021, atendimos en nuestros programas a 1406 jóvenes y 205 familias. 1406 historias personales con nombre y apellido con quienes trabajamos, de acuerdo a nuestra misión, para que sean protagonistas de su proceso de mejora y de transformación social, con valores como la diversidad, la innovación, la democracia social, colaboración, transformación, confianza en las personas y educación para la paz.

Si fuimos capaces de llegar a tantas personas fue gracias a que realizamos 578 talleres en los diferentes programas que llevamos a cabo. Así, en Educándonos, llegamos a 1019 jóvenes y 25 familias. Actuamos en distintos espacios con presencia y protagonismo juvenil, y ponemos mucho énfasis en la formación, el arte, la participación y la educación en valores.

En el programa Justicia Juvenil en Medio Abierto, atendimos 223 expedientes, 180 menores y sus familias, 134 hombres y 46 mujeres. Nuestro trabajo consiste en dar contenido educativo a las medidas judiciales en medio abierto impuestas por el Juzgado de Menores.

Formación y Empleo para Jóvenes mantuvo una intervención directa con 207 jóvenes, 92 mujeres y 115 hombres. 105 accedieron a un empleo, lo que representa un 50,7 % de inserción laboral. Además, 68 personas continuaron o accedieron a una formación.

Durante 2021 también realizamos dos programas de Educación para la Ciudadanía Global a través de un proyecto de formación y sensibilización centrado en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Y otro, basado en la creación de procesos artísticos en tres disciplinas, música, teatro y creatividad.

Aparte de estos buenos datos, cerramos el año 21 cumpliendo uno de los sueños más importantes de nuestra fundación, conseguir por primera vez una sede donde convivieran todos los programas y todas las personas que formamos parte de ella.

Después de muchos años de trabajo y esfuerzo, por fin, tenemos “nuestra casa” en la calle Beti Jai, gracias a una cesión de la Tesorería General de la Seguridad Social del Gobierno de España.

La historia no fue sencilla, tuvieron que pasar algunos años y cambiar la ley para que nos pudieran ceder este local. Todavía hoy recuerdo emocionada la llamada de José Ignacio Pérez Sáenz, antiguo delegado del Gobierno, en la que me comentó que un cambio de ley hacía posible nuestro sueño.

El día de la inauguración hicimos una fiesta en la que realizamos con gran orgullo y alegría visitas por las instalaciones donde por fin todos los programas de Pioneros estamos bajo el mismo techo.

Nos acompañaron las familias, amigas, amigos, representantes políticos y de entidades financieras, nadie quería perderse esta fiesta. Acudieron también, y agradecemos su compañía, el alcalde de Logroño, Pablo Hermoso de Mendoza, la entonces delegada del Gobierno, María Marrodán y nuestro gran amigo, José Ignacio Pérez.

Fue el día de la inauguración, en mi discurso de bienvenida, cuando anuncié que después de 15 años como presidenta del Patronato tenía intención de dar un paso al lado y ceder el testigo al patrono y amigo Rafael Gil, quien lleva nada menos que 25 años formando parte de Pioneros.

Mi compromiso, sobre todo con las chicas y los chicos, continúa intacto. He comentado en muchas ocasiones que siento un gran agradecimiento por todos estos años ya que he recibido tantas cosas que no pueden compararse con las que he aportado yo. Y no es un cumplido, es real y lo siento así en mi corazón.

jueves, 4 de agosto de 2022

“Nuestra participación es importante porque tenemos mucho que decir”

ODS 4: Educación de calidad

Valentina Rojas Pérez llegó a España en 2018 desde Venezuela, con 14 años. Estaba en tercero de la ESO cuando escuchó hablar de Pioneros por primera vez. Comenzó a participar en el taller de teatro joven y se enganchó a otras actividades. Nos cuenta que lo más importante para ella ha sido las amistades que ha hecho y, sobre todo, superar su timidez. Tanto que se atrevió a presentar el concierto de Mix-Es Band en la sala Gonzalo de Berceo.

¿Cómo empieza tu participación en Fundación Pioneros?
Recuerdo que estaba en 3º de la ESO cuando fueron Diego y Marta (educadores de Fundación Pioneros) a dar una charla a mi clase. Después de realizar unos juego que me gustaron mucho, nos contaron todas las actividades que hacían en arte, Muévete, Liderazgo, teatro, baile. 

Yo siempre había querido hacer teatro, pero me decidí cuando dijeron que las clases de teatro servían para vencer la timidez y la vergüenza. Fui el primer día y me gustó y seguí yendo y seguí yendo y aquí estoy. 

Además de en el taller de teatro he estado participando en los talleres de arte, en Muévete y Liderazgo, pero este curso no he participado mucho porque en bachillerato he tenido menos tiempo para estas actividades.

¿Cómo te ha cambiado tu participación en Educándonos?
Me ha ayudado un montón a hacer amigos y amigas. Me ha ayudado a quitarme la vergüenza porque yo antes no hablaba ni pa’ trás, era muy vergonzosa, muy tímida y desde que empecé a venir a Pioneros empecé a relacionarme más y a sentirme mucho más integrada. Para mí fue un gran cambio de Venezuela a España, no conocía a nadie y al final me ha servido un montón.

¿Fue fácil integrarte en el grupo de Educándonos?
Desde el primer día en Pioneros nunca me sentí apartada, es un grupo muy compacto, si llega alguien nuevo siempre está la manera de incluirlo en donde sea porque hay gente para todo aquí y esto está muy guay. Nunca me he sentido excluida porque siempre se hace piña con gente a que ni conocías. Incluso con gente con la que al principio pensé que no me iba a llevar o pensaba que no pegaba ni con cola, al final es gente con la que me llevo muy bien. En Pioneros nos cuidamos un poco entre todas y todos. 

¿Qué es lo que más te gusta de Educándonos?
Antes de venir a Pioneros por las tardes no hacía nada en casa y tenía esa cosa de no hacer nada me molestaba. Yo nunca había participado en nada parecido, en Venezuela no hay muchas cosas para jóvenes, cuando llegué a España lo primero que conocí fue Pioneros y me quedé. Aquí aprendes muchas cosas, en arte, en teatro, te ayudan un montón y no solamente eso sino sobre la amistad, la madurez. En Liderazgo, por ejemplo, hicimos un taller de redes sociales y aprendes no solo cosas técnicas, sino sobre las personas, sobre el cariño, sobre el amor y eso está muy bien.

¿Qué es lo más importante que has aprendido en Educándonos?
Cuando llegué a Pioneros era tan tímida que me daba vergüenza hablar con cualquier persona. No sabía ni cómo empezar una conversación y ahora puedo compartir con personas con las que nunca hubiera hablado y a poder pararme frente a un escenario a presentar un concierto o a actuar. Gracias al taller de teatro se me ha quitado la vergüenza.

¿Y qué es lo que más valoras?
Siento que me ha servido para la vida en general, yo ahora puedo ir a un lugar en el que no conozco a nadie y preguntar e intentar incluirme yo un poco en ese entorno, antes no lo hubiera hecho. Yo estoy en un curso en el que no conocía a nadie en clase y me llevo bien con la gente porque he podido hablar, hacer amistades. Cuando llegué de Venezuela tenía dos amigas pero fueron ellas las que me incluyeron a mí, yo ni hablaba y ahora sí que me relaciono más con la gente.

¿Es importante la participación juvenil?
Sí, porque sí que se pueden cambiar algunas cosas a través de la participación. Si más jóvenes participaran, se les oiría más, podrían mejorar cosas que desean transformar, como el medioambiente, el entorno, la escuela. Si quieren mejorar, es importante participar, porque las y los jóvenes tenemos muchas cosas que decir.

jueves, 7 de julio de 2022

Hacer y aprender: jóvenes comprometidos con los ODS

ODS2: Hambre cero

Diego Cuadrado Ibarra, coordinador del programa Educándonos de Fundación Pioneros.

Si algo caracteriza a la juventud y a esta etapa evolutiva de las personas es la sensibilidad ante las injusticias y la capacidad de reaccionar ante ellas a través de la acción. Forma parte del proceso de maduración y es un valor que, desde los recursos educativos tanto formales como no formales, no podemos dejar de aprovechar y potenciar para lograr el “florecimiento” de la persona, un concepto muy gráfico que proviene de la investigación que desde hace más de dos décadas se viene desarrollando para buscar los factores de la vida de la juventud que contribuyen a lo que se denomina un “desarrollo positivo de la adolescencia”.

Esto, unido a la promoción del liderazgo juvenil, es la base sobre la cual, Fundación Pioneros, viene desarrollando un proceso educativo denominado “Escuela de Liderazgo Juvenil” donde las personas jóvenes pasen de ser usuarias de un recurso a ser participantes protagonistas de un proceso grupal, acompañado educativamente y, de ahí, a ser líderes y jóvenes referentes en otros espacios y contextos pertenecientes a su realidad cotidiana.

En los dos últimos años hemos acompañado al grupo de liderazgo juvenil en un viaje que ha tratado de recorrer todas estas estaciones: partiendo de su sensibilidad y de la implicación en un grupo de iguales, hemos pasado por la indagación, la creatividad, el compromiso y la acción para llegar a la meta que nos habíamos puesto: crear una herramienta que pueda favorecer la reducción del desperdicio de comida a la vez que se contribuye a eliminar el hambre y la pobreza, el proyecto “Bastante Hay”.

El marco que nos ha acompañado para darle forma y sentido a este proceso ha estado compuesto de dos elementos fundamentales: por un lado la Agenda 2030 desarrollada por las Naciones Unidas de la cual las participantes eligieron con claridad el objetivo número 2: hambre cero, una realidad de la que la juventud es consciente y que ven más cercana de lo que cabría imaginar.

Por otro lado la metodología del Aprendizaje-Servicio (ApS) que ha aportado la estructura procedimental y el sentido pedagógico a este proceso con la que se marcaba el objetivo de obtener unos aprendizajes que fueran relevantes en el proceso educativo de las participantes a la vez que se mantenía el foco en la acción transformadora.

Como resultado se ha elaborado la página web bastantehay.fundacionpioneros.org. Una herramienta que las y los jóvenes pensaron y crearon como la más idónea desde su cercanía y conocimiento de las nuevas tecnologías de la información y su realidad que pasa por una interconexión virtual de las personas a nivel global.

A su vez, se han logrado aprendizajes y logros de incidencia en el proceso educativo y vital de jóvenes participantes como el trabajo en equipo, la actitud investigadora, el manejo de herramientas informáticas y de la comunicación gracias a que en el proyecto también se ha producido un vídeo protagonizado por las participantes. Además, se ha favorecido la sensibilización sobre las desigualdades así como otras problemáticas sociales y ambientales que han sido contempladas, de forma paralela, como la emergencia climática o las migraciones masivas conectando con sus propias vivencias donde la desigualdad y la migración también han marcado sus historias.

El marco del ApS nos ha llevado, además, gracias a la perspectiva comunitaria que lo define a contactar, conocer y apoyar a entidades cercanas alineadas con nuestro objetivo, con la experiencia que esto ha supuesto para las y los jóvenes conectar con Cocina Económica, Federación del Voluntariado de La Rioja, Banco de Alimentos, Cáritas de La Rioja, Cruz Roja y Asociación COLOR.

Más allá de los logros nos importa el camino. Como cualquier viaje, lo que pasa mientras caminas construye la experiencia y te construye como persona a cada paso. En este viaje, las personas, jóvenes y adolescentes de La Rioja han puesto su mirada en lo que muchas veces no queremos mirar: la desigualdad y la pobreza que están también muy cerca y han empezado un camino que, sin duda, va a ayudar a construir sus vidas sabiendo que también pueden y saben hacer cosas para acabar con lo que no nos gusta mirar.

lunes, 6 de junio de 2022

“Con escucha y buena actitud, vas donde quieras”

 ODS17: Alianzas para lograr los objetivos 

Jorge Alonso, propietario del restau­rante vegetariano y vegano Sol Veg­gie, se puso en contacto con Funda­ción Pioneros para colaborar dando clases de cocina y repostería vega­na. Se formó un grupo con jóvenes del programa Formación y Empleo para Jóvenes, una experiencia que comenzó en 2021 y que se mantiene por la alta demanda y el interés que despierta entre los y las jóvenes que participan.

¿Cuándo comienza su colabora­ción con Fundación Pioneros?
Recuerdo que fue a principios de 2021. Había dado cursos en una tienda, en el bar y en la Universidad Popular, pero tenía ganas de dar clases a jóvenes. Busqué entidades que trabajaran con jóvenes y me hablaron de Pioneros. Tenía buenas referencias y llamé para ofrecer mis clases de cocina y repostería vega­na. Me comentaron que estaban pensando en instalar una cocina en La Oca para poder dar clases, fue una buena casualidad para las dos partes.

¿Cómo ha sido la experiencia de esta colaboración?
Ha sido muy gratificante, los chava­les son una maravilla y la acogida ha sido brutal. Me gustó más dar clases a adolescentes que a personas ma­yores que me parecen más “paso­tas”, hablan entre ellos y te quieren enseñar sus recetas. Me ha gustado esta experiencia, han respondido muy bien.

¿Ha sido sencilla de realizar?
Si ha sido muy fácil. Ya que no te­nía que encargarme de casi nada, solo de impartir los cursos. Cuando llegaba al taller ya tenía la compra hecha, montábamos lo que tenía­mos entre todos para empezar a preparar. Yo mandaba la receta del día y me compraban todo, me pu­sieron muchas facilidades. Siempre intentamos reutilizar lo que había­mos comprado, a veces las recetas las hacíamos dependiendo de los ingredientes que teníamos para no desperdiciar nada.

¿Qué valor le aporta colaborar con Fundación Pioneros?
Fue muy gratificante para mí com­partir mis conocimientos y mi expe­riencia con otras personas y que les pueda ser útil.
He tenido muy buenas sensaciones y eso que a mí me cansa mucho dar clases, me dejan agotado. Pero es muy gratificante cuando ves a al­guien que pregunta y se interesa, cuando les ha gustado la comida, cuando han probado algo que no habían probado nunca y ves la cara de satisfacción, te das cuenta de que sirve para algo.

¿Cómo puede ayudar este tipo de talleres para que las y los jóvenes encuentren empleo?
Además de enseñarles las recetas básicas de cocina y algunos trucos, me gustaba enseñarles algunas ac­titudes profesionales. Les pasaba una ficha técnica con la receta para que puedan hacer sus presupuestos de cada plato, les enseñé también a hacer un portfolio de sus recetas y sobre todo a tener buena actitud en el trabajo.
Pero siempre quise ir un poco más allá, porque al final para hacer un plato de lentejas te puedes meter en Youtube y encuentras miles de rece­tas, pero no hay técnicas de cocina.

¿Cómo cree que han recibido las y los jóvenes este taller?
La acogida ha sido muy buena, cada miércoles se sumaba más gente con ganas de aprender.
Había quienes mostraban mucho interés, luego estaba el típico paso­tilla que quiere pero queda mal que quiera, se sienta detrás, pero con ganas de acercarse. A mí se me hizo fácil llegar a ellos para acercarlos al grupo, porque me identifico con esa forma de ser.

¿Qué actitud debe tener la gente joven que empieza a trabajar?

Para mí es muy importante que se­pan escuchar, que tengan buena actitud, buena cara. A nadie nos mola ir a trabajar, pero si tenemos que estar aquí 8 horas, vamos a ha­cerlo bien.
Cuando yo contrato a alguien no necesito que tenga experiencia para llevar una barra o ayudarme a mí en cocina, me fijo más la actitud y las ganas que tengan que todo lo que sepan hacer o no, tanta “titu­litis” está sobrevalorada. También es importante que se adecuen a lo que se pide en cada momento, porque cada persona en la cocina tenemos nuestra forma de actuar y nuestras manías.
Lo importante es la escucha y la actitud, con esas dos cosas se va a cualquier lado, no solo a buscar tra­bajo, sino a donde quieras.

¿Recomendaría este tipo de cola­boración a otras empresas?
Claro que lo recomiendo, todos he­mos sido jóvenes y hemos pasado por el círculo ese de “no te contra­to porque no tienes experiencia y no tienes experiencia porque no te contrato”, tenemos que facilitar esa experiencia.

¿Cuál es la importancia de inser­tar a jóvenes en una empresa?
Hay muchos motivos. Económico, desarrollo personal, intelectual, ge­nerar independencia, toma de deci­siones, aumentar la autoestima...
Yo prefiero contratar a jóvenes por­que no tienen vicios adquiridos de otros lugares. Vienen con más ener­gía, con más ganas de trabajar y de aprender. Para mí es muy fácil re­lacionarme con la gente joven, me siento muy cómodo.

jueves, 5 de mayo de 2022

“Me quedo con el cambio radical de mi sobrino desde que participa en Pioneros”

ODS 4: Educación de calidad

Jaione Acero Mateo es la tía y tutora legal de un menor que llegó a Fundación Pioneros a través del Programa de Justicia Juvenil y que posteriormente decidió participar de forma voluntaria en el Programa Educándonos. En esta entrevista nos cuenta cómo ha sido su experiencia personal y la de su sobrino en este proceso.

¿Cómo ha llegado al programa Justicia Juvenil de Fundación Pioneros?

Llegué a este programa por un problema que tuvo mi sobrino por una bronca con otros chavales. Desde el juzgado nos mandaron a Pioneros, del que solo había oído hablar.

 ¿Qué pensó cuando derivaron a su sobrino al programa Justicia Juvenil de Fundación Pioneros?

No me preocupó que lo mandasen a Pioneros, aunque cuando te nombran al programa de medidas judiciales sí que asusta un poco, porque al final no dejas de estar metida en un tema judicial. Cuando supe que tenía que venir a Pioneros me pareció muy bien porque había oído hablar muy bien del trabajo que se realiza.

¿Con qué se encontró al llegar?

Lo primero que me llamó la atención fue que Pioneros no tenía nada que ver con lo que yo pensaba. Yo he ido toda mi vida en la infancia a los scouts y me imaginaba que era algo parecido, algo así como un grupo al que tendría que venir a hacer algún curso, alguna actividad. Primero nos encontramos con el programa Justicia Juvenil en el que nos ayudaron mucho a superar el problema de mi sobrino, luego él por iniciativa propia pasó a formar parte del programa Educándonos y creo que lo tenéis todo el día ahí metido. Está súper contento. Se apunta a todas las excursiones que hay, todas las tardes participa en alguna actividad con educándonos, ha hecho un buen grupo con chavales del programa y está muy bien y yo muy contenta.

¿Qué se lleva de su paso por el Pioneros?

Del programa Justicia Juvenil me llevo todo lo que he aprendido. Cuando llegamos estábamos metidos en una situación que nos desbordaba. Yo no tenía ni idea de cómo funciona todo esto y el tema de justicia yo creo que a todos nos asusta. También me llevo la cercanía del equipo de profesionales, me enseñaron, me ayudaron, me apoyaron. Me quedo, sobre todo, con el apoyo recibido.

Del equipo de Educándonos digo lo mismo, pero me quedo con el cambio radical de mi sobrino desde que participa en las actividades. Ha cambiado de ambiente y de gente y en Pioneros ha hecho un grupito con el que se junta que está muy bien. Él está encantado con las actividades, sus educadores y su nuevo círculo.

¿Qué es lo que más le ha gustado de la intervención que se está realizado en Fundación Pioneros?

Para mí lo más importante está siendo la cercanía y siento que han sido como la luz al final del túnel. Yo me encontraba en una situación totalmente perdida, y he recibido ayuda, asesoramiento y mucho apoyo, eso es lo que yo he sentido con Pioneros.

Imagine a un padre o madre de familia que están en una situación parecida a la de suya: ¿Qué le diría o qué consejos le daría para que superaren sus dificultades? 

Yo les diría lo primero que se dejen apoyar, asesorar y que intervengan con el niño o niña lo más que puedan junto con Pioneros.

Lo primordial es tener mucha paciencia, intentar tener empatía, ver el lado bueno de los chavales, intentar entender qué ha ocurrido  y cómo ha ocurrido, porque no siempre todo es tan negro o tan blanco. Y ante todo el apoyo. Si no se apoya al chaval o chavala que están en una situación así, y tú, como tutor, padre o madre no le das tu apoyo, al final el chaval está perdido, eso es lo que yo les diría.

¿Qué cualidades de los profesionales le han resultado más útiles para mejorar el problema?

La cercanía. Para mí la cercanía de Víctor, sus llamadas de tranquilidad, el ver que igual tú estás nerviosa por algo en algún momento y hablas con él y te dice, “no te preocupes”. Para mí eso ha sido lo que me ha ayudado a seguir.

viernes, 8 de abril de 2022

SALUD MENTAL Y JÓVENES: una mirada positiva centrada en la juventud

ODS3: Salud y bienestar 

Ana López. Educadora social y psicóloga de Fundación Pioneros.

La intervención individual que llevamos a cabo desde el Programa Educándonos de Fundación Pioneros, responde de manera personalizada a las necesidades más específicas -emocionales y relacionales- que son detectadas en jóvenes, bien por parte del equipo en el seno de las actividades grupales ofrecidas desde Pioneros, bien por parte de la familia o por el entorno académico.

Una de las fortalezas de nuestra intervención con jóvenes es que buena parte se desarrolla en el seno de las actividades colectivas, ya que en estos espacios, no solo las figuras adultas intervienen, también lo hace el grupo mediante sus interacciones, apareciendo una clara tendencia a la regulación de sus miembros que se nutren y se aportan mutuamente. Sin embargo, existen ocasiones en que la complejidad de la situación requiere de un acompañamiento más particular: una mirada profesional que proporcione una atención más personal en el abordaje de las dificultades experimentadas.

Las figuras adultas funcionan como radares y detectores de síntomas que informan de un sufrimiento interno que hay que atender. En este sentido, el grado de sensibilidad y la agudeza perceptiva resultan claves para un acompañamiento que vele por el bienestar juvenil. El conocimiento sobre el funcionamiento en la etapa adolescente permite al equipo tejer un vínculo que responda a las necesidades emocionales y educativas de cada persona. Entendemos como crucial la formación en psicología adolescente que otorga al profesional no solo herramientas de intervención sino indicadores de comportamiento, cognitivos y emocionales que denotan disfuncionalidad o dificultades de adaptación entre las y los jóvenes. También cabe la posibilidad de que sean las y los participantes quienes soliciten este apoyo personalizado.

La lógica transversal a la que se aspira en cada acompañamiento, contempla todo el sistema del o la joven y pretende implicar a los miembros más relevantes de su vida. En este sentido, la mirada sistémica impregna cada intervención, identificando estas figuras como elementos que influyen en la persona, reconociendo potenciales apoyos con los que se pueden contar en la medida que cada coyuntura lo permita.

La mirada y encuadre desde el que se aborda cada caso en Fundación Pioneros, nace del enfoque de Desarrollo Positivo Adolescente, que aboga por el acompañamiento en el descubrimiento y puesta en valor de los aspectos más positivos y funcionales de cada joven. Esta óptica se acuna en el ensalzamiento de los recursos internos de la persona, en aras del afrontamiento de las dificultades que vive.

En el caso de detectarse carencias o problemáticas a nivel educativo se escogen profesionales de la educación social, que aborden la situación actual bien en solitario con el o la joven, o bien con la familia.

En el caso de valoración de dificultades emocionales o psicológicas, dependiendo de la gravedad o la posible necesidad de medicación, se deriva a los servicios de salud mental o se acoge en el equipo de Pioneros. En ese caso, se apoya la intervención con profesionales de la psicología que procuren un abordaje, no solo de la sintomatología actual sino de las causas y orígenes del sufrimiento. Idealmente, se busca también integrar a la familia en este proceso. Cuando se logra incluir a la familia, la evolución y progresión del caso se evidencia, en general, más rápida e íntegramente.

La intencionalidad de la intervención individual, más allá del objeto de la intervención, se asemeja en todos los casos. Primero, el equipo profesional ejerce de facilitador para que la persona tome conciencia acerca de su situación presente. Así, se les acompaña en la exploración de aquellas emociones y pensamientos que les habitan en su día a día y se les conduce a detectar sus necesidades actuales. La siguiente etapa del trabajo, promueve la estimulación de procesos introspectivos que aumenten la conciencia acerca de aquellos aspectos que está en sus manos cambiar. En paralelo, se busca su empoderamiento a través del descubrimiento y la potenciación de los recursos propios que propulsen este proceso de cambio y de crecimiento personal. La concretización de este proceso en la vida de cada joven, se materializa con un plan de trabajo conjunto donde se van proponiendo pequeños cambios que sean lo más sencillos posibles de ir instaurando de manera progresiva.

jueves, 3 de marzo de 2022

ABANDONO ESCOLAR: un proceso complejo y multifactorial

 Alicia Romero Martínez. Presidenta Consejo Escolar de La Rioja.

El abandono escolar temprano se define como el porcentaje de la población entre 18 y 24 años que tiene como máximo el título de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y no está cursando ningún otro tipo de formación.

Tiene importantes implicaciones en el desarrollo integral de adolescentes y jóvenes y afecta a su maduración personal, a su bienestar económico y a su inclusión sociolaboral.

El abandono escolar continúa siendo el principal problema del sistema educativo español, a pesar de que entre el 2010 y el 2021 se ha reducido considerablemente, pasando del 28,2% al 13,3%. La estrategia europea estableció en 2010 entre sus objetivos la reducción de la tasa de abandono escolar temprano para el 2020 por debajo del 10% en la UE y del 15% en España, debido a las altas tasas de nuestro país. La diferencia entre España y la UE es ahora de 3,3 puntos, la más cercana que ha habido nunca a la media europea (9,7%).

Entre comunidades autónomas se observan cifras muy dispares. Hay 4 que en 2021 se sitúan por debajo de la tasa de la media europea. Se tratan del País Vasco (4,8%), Cantabria (6,4%), Galicia (8,1%), y Navarra (9,1%). Mientras, otras alcanzan cifras muy elevadas. La Rioja, con un 12,9%, registra una décima menos que la media nacional y baja 1,7 puntos respecto al año anterior (14,6%).

Aunque este descenso este año ha sido mayor entre los hombres (14,3 puntos) que entre las mujeres (11,8 puntos), la diferencia entre ambos grupos sigue siendo muy significativa. El abandono temprano masculino es un 72% superior.

El abandono escolar temprano es un proceso complejo y multifactorial. Por tanto, es importante considerar estos múltiples factores para entender tanto las disminuciones intensas del abandono en un determinado periodo como las políticas que pueden contribuir a su disminución: 

Factores personales: escasa motivación, absentismo recurrente, problemas de comportamiento, bajas expectativas académicas, bajo rendimiento académico…

Factores asociados a la institución escolar: repetición de curso, experiencias escolares negativas, falta de orientación profesional, situaciones de acoso…

Cerca del 25% del alumnado no obtiene el título de la ESO y no puede continuar estudios posteriores.

Factores sociales: la consideración que la sociedad tiene de la educación, desestructuración y problemas familiares, escasez de recursos económicos, la nacionalidad de los jóvenes.

Factores económicos y laborales: el coste de los estudios, las posibilidades de acceder a becas y ayudas, el aumento de ofertas de empleo con escasa cualificación en el que ha abundado el dinero en determinados sectores ha atraído a los jóvenes insatisfechos con sus estudios. 

Las causas del descenso tienen que ver con la falta de oportunidades laborales en un mercado de trabajo que exige una mayor formación y cualificación y las medidas que desde el ámbito educativo se están implantando.

El abandono escolar temprano está condicionado en gran medida por el fracaso escolar. Ambos conceptos son diferentes pero relacionados ya que son pocos los alumnos que obteniendo el título de ESO abandonan la escuela, y una mayoría de  los que abandonan presentan una trayectoria académica negativa. Serán estos los que encontrarán  más dificultades para continuar estudios de bachillerato o de ciclos formativos de grado medio.

Es muy importante atajar el fracaso escolar con programas multidimensionales, integrando el aprendizaje y las habilidades sociales e incluyendo la participación de las familias y de toda la comunidad. La LOMLOE apuesta por un sistema educativo más abierto, más flexible. Un modelo escolar más inclusivo y una mayor personalización del aprendizaje, con medidas de atención a la diversidad con un acompañamiento decidido al alumnado que presenta más dificultades en el proceso de aprendizaje, con refuerzos, desdobles, planes de atención al alumnado desfavorecido, con el objetivo de no dejar a nadie en el camino. Para ello se necesitan recursos económicos y materiales y sobre todo darles continuidad porque no son problemas que se solucionen de manera inmediata. 

El papel de la Formación Profesional es clave para reducir el abandono escolar temprano. El impulso y el prestigio que se está dando a estos estudios, junto con un importante nivel de empleabilidad, está contribuyendo a que cada curso más estudiantes opten por esta vía. 

Resulta crucial promover programas que favorezcan el retorno de los jóvenes que han abandonado el sistema educativo con un enfoque integral abarcando desde el ámbito académico hasta el crecimiento personal y social. Es necesario incluir en estos programas educadores y orientadores profesionales y para el empleo.