lunes, 6 de junio de 2022

“Con escucha y buena actitud, vas donde quieras”

 ODS17: Alianzas para lograr los objetivos 

Jorge Alonso, propietario del restau­rante vegetariano y vegano Sol Veg­gie, se puso en contacto con Funda­ción Pioneros para colaborar dando clases de cocina y repostería vega­na. Se formó un grupo con jóvenes del programa Formación y Empleo para Jóvenes, una experiencia que comenzó en 2021 y que se mantiene por la alta demanda y el interés que despierta entre los y las jóvenes que participan.

¿Cuándo comienza su colabora­ción con Fundación Pioneros?
Recuerdo que fue a principios de 2021. Había dado cursos en una tienda, en el bar y en la Universidad Popular, pero tenía ganas de dar clases a jóvenes. Busqué entidades que trabajaran con jóvenes y me hablaron de Pioneros. Tenía buenas referencias y llamé para ofrecer mis clases de cocina y repostería vega­na. Me comentaron que estaban pensando en instalar una cocina en La Oca para poder dar clases, fue una buena casualidad para las dos partes.

¿Cómo ha sido la experiencia de esta colaboración?
Ha sido muy gratificante, los chava­les son una maravilla y la acogida ha sido brutal. Me gustó más dar clases a adolescentes que a personas ma­yores que me parecen más “paso­tas”, hablan entre ellos y te quieren enseñar sus recetas. Me ha gustado esta experiencia, han respondido muy bien.

¿Ha sido sencilla de realizar?
Si ha sido muy fácil. Ya que no te­nía que encargarme de casi nada, solo de impartir los cursos. Cuando llegaba al taller ya tenía la compra hecha, montábamos lo que tenía­mos entre todos para empezar a preparar. Yo mandaba la receta del día y me compraban todo, me pu­sieron muchas facilidades. Siempre intentamos reutilizar lo que había­mos comprado, a veces las recetas las hacíamos dependiendo de los ingredientes que teníamos para no desperdiciar nada.

¿Qué valor le aporta colaborar con Fundación Pioneros?
Fue muy gratificante para mí com­partir mis conocimientos y mi expe­riencia con otras personas y que les pueda ser útil.
He tenido muy buenas sensaciones y eso que a mí me cansa mucho dar clases, me dejan agotado. Pero es muy gratificante cuando ves a al­guien que pregunta y se interesa, cuando les ha gustado la comida, cuando han probado algo que no habían probado nunca y ves la cara de satisfacción, te das cuenta de que sirve para algo.

¿Cómo puede ayudar este tipo de talleres para que las y los jóvenes encuentren empleo?
Además de enseñarles las recetas básicas de cocina y algunos trucos, me gustaba enseñarles algunas ac­titudes profesionales. Les pasaba una ficha técnica con la receta para que puedan hacer sus presupuestos de cada plato, les enseñé también a hacer un portfolio de sus recetas y sobre todo a tener buena actitud en el trabajo.
Pero siempre quise ir un poco más allá, porque al final para hacer un plato de lentejas te puedes meter en Youtube y encuentras miles de rece­tas, pero no hay técnicas de cocina.

¿Cómo cree que han recibido las y los jóvenes este taller?
La acogida ha sido muy buena, cada miércoles se sumaba más gente con ganas de aprender.
Había quienes mostraban mucho interés, luego estaba el típico paso­tilla que quiere pero queda mal que quiera, se sienta detrás, pero con ganas de acercarse. A mí se me hizo fácil llegar a ellos para acercarlos al grupo, porque me identifico con esa forma de ser.

¿Qué actitud debe tener la gente joven que empieza a trabajar?

Para mí es muy importante que se­pan escuchar, que tengan buena actitud, buena cara. A nadie nos mola ir a trabajar, pero si tenemos que estar aquí 8 horas, vamos a ha­cerlo bien.
Cuando yo contrato a alguien no necesito que tenga experiencia para llevar una barra o ayudarme a mí en cocina, me fijo más la actitud y las ganas que tengan que todo lo que sepan hacer o no, tanta “titu­litis” está sobrevalorada. También es importante que se adecuen a lo que se pide en cada momento, porque cada persona en la cocina tenemos nuestra forma de actuar y nuestras manías.
Lo importante es la escucha y la actitud, con esas dos cosas se va a cualquier lado, no solo a buscar tra­bajo, sino a donde quieras.

¿Recomendaría este tipo de cola­boración a otras empresas?
Claro que lo recomiendo, todos he­mos sido jóvenes y hemos pasado por el círculo ese de “no te contra­to porque no tienes experiencia y no tienes experiencia porque no te contrato”, tenemos que facilitar esa experiencia.

¿Cuál es la importancia de inser­tar a jóvenes en una empresa?
Hay muchos motivos. Económico, desarrollo personal, intelectual, ge­nerar independencia, toma de deci­siones, aumentar la autoestima...
Yo prefiero contratar a jóvenes por­que no tienen vicios adquiridos de otros lugares. Vienen con más ener­gía, con más ganas de trabajar y de aprender. Para mí es muy fácil re­lacionarme con la gente joven, me siento muy cómodo.

jueves, 5 de mayo de 2022

“Me quedo con el cambio radical de mi sobrino desde que participa en Pioneros”

ODS 4: Educación de calidad

Jaione Acero Mateo es la tía y tutora legal de un menor que llegó a Fundación Pioneros a través del Programa de Justicia Juvenil y que posteriormente decidió participar de forma voluntaria en el Programa Educándonos. En esta entrevista nos cuenta cómo ha sido su experiencia personal y la de su sobrino en este proceso.

¿Cómo ha llegado al programa Justicia Juvenil de Fundación Pioneros?

Llegué a este programa por un problema que tuvo mi sobrino por una bronca con otros chavales. Desde el juzgado nos mandaron a Pioneros, del que solo había oído hablar.

 ¿Qué pensó cuando derivaron a su sobrino al programa Justicia Juvenil de Fundación Pioneros?

No me preocupó que lo mandasen a Pioneros, aunque cuando te nombran al programa de medidas judiciales sí que asusta un poco, porque al final no dejas de estar metida en un tema judicial. Cuando supe que tenía que venir a Pioneros me pareció muy bien porque había oído hablar muy bien del trabajo que se realiza.

¿Con qué se encontró al llegar?

Lo primero que me llamó la atención fue que Pioneros no tenía nada que ver con lo que yo pensaba. Yo he ido toda mi vida en la infancia a los scouts y me imaginaba que era algo parecido, algo así como un grupo al que tendría que venir a hacer algún curso, alguna actividad. Primero nos encontramos con el programa Justicia Juvenil en el que nos ayudaron mucho a superar el problema de mi sobrino, luego él por iniciativa propia pasó a formar parte del programa Educándonos y creo que lo tenéis todo el día ahí metido. Está súper contento. Se apunta a todas las excursiones que hay, todas las tardes participa en alguna actividad con educándonos, ha hecho un buen grupo con chavales del programa y está muy bien y yo muy contenta.

¿Qué se lleva de su paso por el Pioneros?

Del programa Justicia Juvenil me llevo todo lo que he aprendido. Cuando llegamos estábamos metidos en una situación que nos desbordaba. Yo no tenía ni idea de cómo funciona todo esto y el tema de justicia yo creo que a todos nos asusta. También me llevo la cercanía del equipo de profesionales, me enseñaron, me ayudaron, me apoyaron. Me quedo, sobre todo, con el apoyo recibido.

Del equipo de Educándonos digo lo mismo, pero me quedo con el cambio radical de mi sobrino desde que participa en las actividades. Ha cambiado de ambiente y de gente y en Pioneros ha hecho un grupito con el que se junta que está muy bien. Él está encantado con las actividades, sus educadores y su nuevo círculo.

¿Qué es lo que más le ha gustado de la intervención que se está realizado en Fundación Pioneros?

Para mí lo más importante está siendo la cercanía y siento que han sido como la luz al final del túnel. Yo me encontraba en una situación totalmente perdida, y he recibido ayuda, asesoramiento y mucho apoyo, eso es lo que yo he sentido con Pioneros.

Imagine a un padre o madre de familia que están en una situación parecida a la de suya: ¿Qué le diría o qué consejos le daría para que superaren sus dificultades? 

Yo les diría lo primero que se dejen apoyar, asesorar y que intervengan con el niño o niña lo más que puedan junto con Pioneros.

Lo primordial es tener mucha paciencia, intentar tener empatía, ver el lado bueno de los chavales, intentar entender qué ha ocurrido  y cómo ha ocurrido, porque no siempre todo es tan negro o tan blanco. Y ante todo el apoyo. Si no se apoya al chaval o chavala que están en una situación así, y tú, como tutor, padre o madre no le das tu apoyo, al final el chaval está perdido, eso es lo que yo les diría.

¿Qué cualidades de los profesionales le han resultado más útiles para mejorar el problema?

La cercanía. Para mí la cercanía de Víctor, sus llamadas de tranquilidad, el ver que igual tú estás nerviosa por algo en algún momento y hablas con él y te dice, “no te preocupes”. Para mí eso ha sido lo que me ha ayudado a seguir.

viernes, 8 de abril de 2022

SALUD MENTAL Y JÓVENES: una mirada positiva centrada en la juventud

ODS3: Salud y bienestar 

Ana López. Educadora social y psicóloga de Fundación Pioneros.

La intervención individual que llevamos a cabo desde el Programa Educándonos de Fundación Pioneros, responde de manera personalizada a las necesidades más específicas -emocionales y relacionales- que son detectadas en jóvenes, bien por parte del equipo en el seno de las actividades grupales ofrecidas desde Pioneros, bien por parte de la familia o por el entorno académico.

Una de las fortalezas de nuestra intervención con jóvenes es que buena parte se desarrolla en el seno de las actividades colectivas, ya que en estos espacios, no solo las figuras adultas intervienen, también lo hace el grupo mediante sus interacciones, apareciendo una clara tendencia a la regulación de sus miembros que se nutren y se aportan mutuamente. Sin embargo, existen ocasiones en que la complejidad de la situación requiere de un acompañamiento más particular: una mirada profesional que proporcione una atención más personal en el abordaje de las dificultades experimentadas.

Las figuras adultas funcionan como radares y detectores de síntomas que informan de un sufrimiento interno que hay que atender. En este sentido, el grado de sensibilidad y la agudeza perceptiva resultan claves para un acompañamiento que vele por el bienestar juvenil. El conocimiento sobre el funcionamiento en la etapa adolescente permite al equipo tejer un vínculo que responda a las necesidades emocionales y educativas de cada persona. Entendemos como crucial la formación en psicología adolescente que otorga al profesional no solo herramientas de intervención sino indicadores de comportamiento, cognitivos y emocionales que denotan disfuncionalidad o dificultades de adaptación entre las y los jóvenes. También cabe la posibilidad de que sean las y los participantes quienes soliciten este apoyo personalizado.

La lógica transversal a la que se aspira en cada acompañamiento, contempla todo el sistema del o la joven y pretende implicar a los miembros más relevantes de su vida. En este sentido, la mirada sistémica impregna cada intervención, identificando estas figuras como elementos que influyen en la persona, reconociendo potenciales apoyos con los que se pueden contar en la medida que cada coyuntura lo permita.

La mirada y encuadre desde el que se aborda cada caso en Fundación Pioneros, nace del enfoque de Desarrollo Positivo Adolescente, que aboga por el acompañamiento en el descubrimiento y puesta en valor de los aspectos más positivos y funcionales de cada joven. Esta óptica se acuna en el ensalzamiento de los recursos internos de la persona, en aras del afrontamiento de las dificultades que vive.

En el caso de detectarse carencias o problemáticas a nivel educativo se escogen profesionales de la educación social, que aborden la situación actual bien en solitario con el o la joven, o bien con la familia.

En el caso de valoración de dificultades emocionales o psicológicas, dependiendo de la gravedad o la posible necesidad de medicación, se deriva a los servicios de salud mental o se acoge en el equipo de Pioneros. En ese caso, se apoya la intervención con profesionales de la psicología que procuren un abordaje, no solo de la sintomatología actual sino de las causas y orígenes del sufrimiento. Idealmente, se busca también integrar a la familia en este proceso. Cuando se logra incluir a la familia, la evolución y progresión del caso se evidencia, en general, más rápida e íntegramente.

La intencionalidad de la intervención individual, más allá del objeto de la intervención, se asemeja en todos los casos. Primero, el equipo profesional ejerce de facilitador para que la persona tome conciencia acerca de su situación presente. Así, se les acompaña en la exploración de aquellas emociones y pensamientos que les habitan en su día a día y se les conduce a detectar sus necesidades actuales. La siguiente etapa del trabajo, promueve la estimulación de procesos introspectivos que aumenten la conciencia acerca de aquellos aspectos que está en sus manos cambiar. En paralelo, se busca su empoderamiento a través del descubrimiento y la potenciación de los recursos propios que propulsen este proceso de cambio y de crecimiento personal. La concretización de este proceso en la vida de cada joven, se materializa con un plan de trabajo conjunto donde se van proponiendo pequeños cambios que sean lo más sencillos posibles de ir instaurando de manera progresiva.

jueves, 3 de marzo de 2022

ABANDONO ESCOLAR: un proceso complejo y multifactorial

 Alicia Romero Martínez. Presidenta Consejo Escolar de La Rioja.

El abandono escolar temprano se define como el porcentaje de la población entre 18 y 24 años que tiene como máximo el título de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y no está cursando ningún otro tipo de formación.

Tiene importantes implicaciones en el desarrollo integral de adolescentes y jóvenes y afecta a su maduración personal, a su bienestar económico y a su inclusión sociolaboral.

El abandono escolar continúa siendo el principal problema del sistema educativo español, a pesar de que entre el 2010 y el 2021 se ha reducido considerablemente, pasando del 28,2% al 13,3%. La estrategia europea estableció en 2010 entre sus objetivos la reducción de la tasa de abandono escolar temprano para el 2020 por debajo del 10% en la UE y del 15% en España, debido a las altas tasas de nuestro país. La diferencia entre España y la UE es ahora de 3,3 puntos, la más cercana que ha habido nunca a la media europea (9,7%).

Entre comunidades autónomas se observan cifras muy dispares. Hay 4 que en 2021 se sitúan por debajo de la tasa de la media europea. Se tratan del País Vasco (4,8%), Cantabria (6,4%), Galicia (8,1%), y Navarra (9,1%). Mientras, otras alcanzan cifras muy elevadas. La Rioja, con un 12,9%, registra una décima menos que la media nacional y baja 1,7 puntos respecto al año anterior (14,6%).

Aunque este descenso este año ha sido mayor entre los hombres (14,3 puntos) que entre las mujeres (11,8 puntos), la diferencia entre ambos grupos sigue siendo muy significativa. El abandono temprano masculino es un 72% superior.

El abandono escolar temprano es un proceso complejo y multifactorial. Por tanto, es importante considerar estos múltiples factores para entender tanto las disminuciones intensas del abandono en un determinado periodo como las políticas que pueden contribuir a su disminución: 

Factores personales: escasa motivación, absentismo recurrente, problemas de comportamiento, bajas expectativas académicas, bajo rendimiento académico…

Factores asociados a la institución escolar: repetición de curso, experiencias escolares negativas, falta de orientación profesional, situaciones de acoso…

Cerca del 25% del alumnado no obtiene el título de la ESO y no puede continuar estudios posteriores.

Factores sociales: la consideración que la sociedad tiene de la educación, desestructuración y problemas familiares, escasez de recursos económicos, la nacionalidad de los jóvenes.

Factores económicos y laborales: el coste de los estudios, las posibilidades de acceder a becas y ayudas, el aumento de ofertas de empleo con escasa cualificación en el que ha abundado el dinero en determinados sectores ha atraído a los jóvenes insatisfechos con sus estudios. 

Las causas del descenso tienen que ver con la falta de oportunidades laborales en un mercado de trabajo que exige una mayor formación y cualificación y las medidas que desde el ámbito educativo se están implantando.

El abandono escolar temprano está condicionado en gran medida por el fracaso escolar. Ambos conceptos son diferentes pero relacionados ya que son pocos los alumnos que obteniendo el título de ESO abandonan la escuela, y una mayoría de  los que abandonan presentan una trayectoria académica negativa. Serán estos los que encontrarán  más dificultades para continuar estudios de bachillerato o de ciclos formativos de grado medio.

Es muy importante atajar el fracaso escolar con programas multidimensionales, integrando el aprendizaje y las habilidades sociales e incluyendo la participación de las familias y de toda la comunidad. La LOMLOE apuesta por un sistema educativo más abierto, más flexible. Un modelo escolar más inclusivo y una mayor personalización del aprendizaje, con medidas de atención a la diversidad con un acompañamiento decidido al alumnado que presenta más dificultades en el proceso de aprendizaje, con refuerzos, desdobles, planes de atención al alumnado desfavorecido, con el objetivo de no dejar a nadie en el camino. Para ello se necesitan recursos económicos y materiales y sobre todo darles continuidad porque no son problemas que se solucionen de manera inmediata. 

El papel de la Formación Profesional es clave para reducir el abandono escolar temprano. El impulso y el prestigio que se está dando a estos estudios, junto con un importante nivel de empleabilidad, está contribuyendo a que cada curso más estudiantes opten por esta vía. 

Resulta crucial promover programas que favorezcan el retorno de los jóvenes que han abandonado el sistema educativo con un enfoque integral abarcando desde el ámbito académico hasta el crecimiento personal y social. Es necesario incluir en estos programas educadores y orientadores profesionales y para el empleo.

jueves, 3 de febrero de 2022

EFQM: la excelencia en ONG y educación

ODS 17: Alianzas para lograr los objetivos

Máximo Fraile Escrich. Experto en evaluación de políticas públicas y voluntario en Fundación Pioneros.

Voy a utilizar la frase del mes para comenzar: “Lo que no se define no se puede medir. Lo que no se mide, no se puede mejorar. Lo que no se mejora, se degrada siempre”.

Si algún entorno está acostumbrado a medir, ese es el educativo: se mide y evalúa al alumnado individualmente, se mide y evalúa a los colegios en su conjunto con evaluaciones comparativas de sus notas con las de otros centros y con las evaluaciones externas, las más famosas las del informe PISA y se evalúan las notas en las pruebas de selectividad respecto al total de centros que presentan alumnado.

Como dice la frase del mes, las mediciones, y las comparaciones, deben servir para mejorar, para que las entidades aprendan de las mejores y luego implanten las mejores prácticas en sus centros y actividades. De esta manera, las organizaciones y la sociedad en general, se pueden orientar hacia la excelencia en los sistemas de gestión, incluido el educativo o el tercer sector de las ONG.

La Fundación Europea para la Calidad (EFQM) definió como organizaciones excelentes aquellas que logran, y mantienen, niveles sobresalientes de rendimiento, que satisfacen o exceden las expectativas de todos sus grupos de interés (clientela/personas usuarias, personal que trabaja en ella, alianzas y la sociedad general en la que se desenvuelve).

Para que las organizaciones europeas, privadas, públicas o tercer sector, puedan alcanzar esa excelencia, la EFQM definió en 1988 un modelo conocido por esas siglas, el modelo EFQM, a través del cual y con sucesivas actualizaciones, la última en la versión de 2020, avanzar hacia la excelencia.

El modelo se puede aplicar en autoevaluación, por parte de equipos de la propia organización, o puede ser aplicado en evaluaciones externas por expertos evaluadores independientes que dé más fiabilidad a dicha evaluación y certifiquen el nivel de excelencia.

Los niveles de excelencia que se certifican, no sin bastantes dificultades, y al menos tres años de gestión y mejora, son los de bronce, plata y oro, más de 300, 400, o 500 sobre un total posible de 1000 puntos.

La educación ha sido y es uno de los sectores en los que mejor se ha aplicado el modelo EFQM: de manera extraordinaria en el País Vasco, con varios colegios ganadores de reconocimientos y premios europeos por su excelencia, pero también aquí en La Rioja donde varios colegios alcanzaron reconocimientos de oro, más de 500 puntos, gracias al sistema de evaluación creado por la ADER y la Consejería de Administraciones Públicas: colegio La Salle de Alfaro o IES Cosme García son solo dos de los ejemplos de trabajo bien hecho que se me vienen a la cabeza, pero se puede ver todos y cada uno de los centros educativos que consiguieron su reconocimiento desde 2006 en la web recomendada Estrategia de calidad en el gobierno de La Rioja.

En el tercer sector riojano, y gracias al apoyo de ADER, son bastantes las entidades que han aplicado, y aplican, el modelo EFQM para la mejora continua de sus servicios, pero destaco a ARAD, la Asociación de ayuda a las personas con problemas de adicciones, por haber sido la primera en alcanzar un certificado de oro con más de 500 puntos.

A finales de diciembre de 2021 Fundación Pioneros obtuvo de manos del consejero de Administraciones Públicas y Hacienda un certificado de bronce, más de 300 puntos, el equipo evaluador ha destacado como uno de sus puntos fuertes marcada preocupación por proporcionar servicios de calidad a su clientela. Se muestra una clara orientación a los usuarios y sus familias. El trato es muy cercano y la relación es constante, percibiéndose por las personas usuarias y sus familiares”.

Como miembro de esta sociedad en muchas ocasiones muy individualista y acomodaticia, me gusta ver y colaborar en la medida de mis posibilidades a que todo tipo de entidades riojanas enfoquen su gestión hacia la excelencia y que el gobierno de La Rioja, y el altruismo de los evaluadores, permita que pueda ser valorado de manera externa e independiente.

viernes, 14 de enero de 2022

La nueva ley de Formación Profesional

ODS 4: Educación de calidad

José Antonio Eyre Lorenzo. Abogado.

En el Consejo de Ministros, celebra­do el día 7 de septiembre de 2021, se apro­bó el anteproyecto de la esperada “Ley Orgánica de Ordenación e Integración de la Formación Profe­sional”.

Y digo esperada porque parece que a la formación profesional siempre se le ha considerado en nuestro país la “pariente pobre” como sali­da laboral para muchos jóvenes.

A partir de esta aprobación se pa­sará como proyecto a las Cortes en el cual los distintos grupos parla­mentarios tendrán la oportunidad para poder aportar enmiendas y en definitiva mejorar el texto. Sería deseable que, una norma de estas características, finalmente, fuere aprobada por la mayoría de esos grupos parlamentarios con presen­cia en el Congreso de los Diputa­dos.

Bien es verdad que casi toda la competencia referente a Educa­ción y Formación se encuentra traspasada a las Comunidades Au­tónomas, alguna de las cuales ya tienen su propia normativa sobre esta materia. Pero lo cierto es que, una ley general que regule para toda España la formación profesio­nal es necesaria -a mi juicio-, para que se establezca un común deno­minador en los objetivos a cumplir.

Bien es verdad que ha existido an­teriormente algún texto normativo que ha regulado parcialmente esta materia pero que al parecer, según el proyecto de ley que nos ocupa, no ha ofrecido una respuesta eficaz a las necesidades y al modelo que la nueva economía requiere pues hasta ahora habían existido dos sis­temas: la formación profesional del sistema educativo y la formación profesional para el empleo, es decir dos subsistemas destinados a dife­rentes colectivos, sin relación entre ellos, lo que supone una fuente de limitaciones importantes en la cua­lificación y recualificación profesio­nal en España.

En todo caso en su “Preámbulo” ya se indica que se necesita con urgencia -en el mundo del trabajo y en nuestro país-, un mecanismo que ayude a aproximar demanda y oferta de trabajo siendo que la ele­vada tasa de empleo juvenil espa­ñola desciende más de cinco veces entre titulados de formación profe­sional. Para ello se dice que el buen fin de un sistema de formación pro­fesional eficaz exige una estrecha alianza, cooperación y confianza entre tres actores: autoridades edu­cativas y profesores, empresas y fa­milias. Esta alianza entre estos tres actores es importante en especial cuando se habla de la formación profesional dual.

Al mismo tiempo se indica que la urgencia de la reforma radical de la formación profesional viene en cierta manera motivada por la oportunidad que ahora represen­tan los llamados Fondos Europeos “Next GeneraTion UE” en la medida en que servirán para financiar el nuevo sistema que al respecto se desea implantar. Para ello la Ley decide incorporar las transforma­ciones fruto de la digitalización y la economía verde y la sostenibilidad en todos los sectores económicos, como vectores clave del empleo, la economía y la sociedad para cons­truir el futuro y generar nuevas oportunidades socioeconómicas y, consecuentemente, profesionales.

Quien esto suscribe no desea en­trar en más detalles sobre este pro­yecto de ley en materia de forma­ción profesional, en la medida en que este solo ha iniciado su anda­dura en el proceso de aprobación legislativa y, por lo mismo, lo más probable es que el texto finalmen­te sufra modificaciones sustancia­les en su contenido con la aporta­ción la comunidad educativa y de los distintos grupos políticos con representación parlamentaria.

El único deseo es que el texto final sea el resultado del más amplio consenso posible porque la educa­ción y la formación profesional han de ser tratados como una cuestión de estado y no una cuestión parti­dista. Los jóvenes españoles solo esperan, de todos los actores, la necesaria altura de miras.

viernes, 3 de diciembre de 2021

Voluntariado y TIC: un tándem ganador

ODS 17: Alianzas para lograr los objetivos

Marta Castillo Charfolet, responsable del Área de Estudios e Innovación Social de Fundación Tomillo

En 2021 muchos de nuestros actos cotidianos dependen de las tecnologías de la información y de la comunicación o TIC, y de la interacción por medios digitales entre personas, organizaciones, colectivos o instituciones públicas.

Nos conectamos en el trabajo, en nuestro tiempo de ocio, en las relaciones de amistad o de pareja o para comunicarnos con nuestra familia, las tecnologías de la información y de las comunicaciones ocupan cada vez un lugar más central en la política, la economía y la sociedad. No es posible entender el devenir del mundo contemporáneo sin atender a los cambios tecnológicos producidos en las últimas décadas.

El voluntariado no es ajeno a estos cambios.

Como analizamos en nuestro informe VOLUNTIC: Estudio sobre el impacto del uso de las TIC en la acción voluntaria, (de Fundación Tomillo) las nuevas tecnologías están haciendo evolucionar lo que se entiende por voluntariado y la manera en que se desarrolla. Hace unos años, una persona que quería prestar su tiempo ayudando a diferentes causas se acercaba a su organización de barrio y se comprometía con un proyecto concreto de una manera más o menos duradera, a donde acudía unas horas por semana para colaborar. En la actualidad Internet permite potencialmente participar con el tiempo propio en proyectos de cualquier parte del mundo y en cualquier temática. No es necesario estar físicamente presente, se puede colaborar a distancia, y que esa colaboración se produzca a cualquier hora y en la duración preferida, sea esta de segundos, de semanas o de años: apoyar una campaña de ciberactivismo solo requiere un “retweet”, la edición o revisión de un documento puede llevar un par de horas, dar clases de refuerzo a jóvenes de secundaria es un esfuerzo de semanas o de meses.

Las TIC permiten que la actividad voluntaria sea más flexible, adaptada a las circunstancias de cada persona, al tiempo de que dispone y al grado de compromiso que desea. Esto ha permitido ensanchar la base social del voluntariado porque las TIC permiten salvar lo que antes eran limitaciones: ya no es necesario estar físicamente presente en un lugar, ni realizar la actividad en un horario concreto, ni siquiera establecer un compromiso duradero o estable con una entidad, lo que hace posible la incorporación al voluntariado de muchas personas que antes por razones de tiempo, distancia, ubicación – por ejemplo, en el caso de las zonas rurales -, u otros factores – por ejemplo, una discapacidad- , no podían desarrollar una actividad voluntaria.

El voluntariado en 2021 se desarrolla los 365 días del año, 24 horas del día, y en cualquier lugar.

Hoy en España hay 2,7 millones de personas voluntarias (Perfil de la solidaridad en España. PVE, 2020) pero las TIC hacen posible que nuevos perfiles de personas pueden donar su tiempo y esfuerzo de manera solidaria, la atracción de colectivos antes más alejados de estas prácticas (por ejemplo, jóvenes) y la inclusión de otros que antes encontraban más barreras a su participación (por ejemplo, personas con discapacidad), lo que supone un enriquecimiento en todos los sentidos del voluntariado.

¿Cómo aprovechar esta fuerza motora para responder a los retos sociales que se nos plantean? Las entidades del Tercer Sector, que canalizan en buena medida la acción voluntaria en nuestro país, tienen un reto en este sentido. Algunos estudios muestran que en general este sector está poco maduro en lo digital, lo cual contribuye a explicar el limitado alcance del voluntariado mediado por las TIC hasta el momento; no obstante, la pandemia de la Covid19 ha impulsado la transformación digital de estas organizaciones y, por ende, el voluntariado digital. Si atendemos a los datos que recogimos en la encuesta del estudio ya mencionado, el 90% de las entidades decían haber llevado a cabo, en los 12 meses precedentes, actividades de voluntariado mediadas por las TIC en su diseño, en el objetivo o en el contenido de la propia actividad.

Las organizaciones del Tercer Sector tienen, en síntesis, una oportunidad inmejorable de encauzar esta “fuente de energía” voluntaria gracias a las nuevas tecnologías, y con esta participación, aumentar su impacto social y ofrecer sus servicios con mayor calidad y eficacia para el conjunto de la sociedad.